# Aris Teresa Bruzos Núñez

**Fecha de nacimiento:** 31 de marzo de 1937

**Fecha de fallecimiento:** 27 de julio de 2025

**Categorías:** Artes, Actriz, cine, profesor, Sociedad


Cada lunes a las 8:30 p.m., en las emisiones del programa humor&iacute;stico Vivir del cuento, aparece un personaje que rompe con las cl&aacute;sicas representaciones de la &ldquo;abuelita&rdquo;. Al&shy;guien peculiar que siempre intenta vender a P&aacute;nfilo alguna pieza o material, que nada tienen que ver con la aguja de tejer o el estambre.


Hace ocho a&ntilde;os, Aris Teresa Bru&shy;zos N&uacute;&ntilde;ez, per&shy;di&oacute; su nombre; &ldquo;aho&shy;ra todos me llaman Eva&shy;rista&rdquo;.


&ldquo;Jam&aacute;s en la vida pens&eacute; trabajar en la televisi&oacute;n y mucho menos en un programa c&oacute;mico. Primero fui al casting de Los Amigos de Pepito en el a&ntilde;o 2008, pero nunca tuve la idea de recibir un premio. Particip&eacute; en el espacio para que mi familia de Orien&shy;te me viera, porque hac&iacute;a mu&shy;chos a&ntilde;os que no sab&iacute;a de ellos. Solo llev&eacute; la cantidad de cuentos que ped&iacute;an y les gust&oacute;, me aceptaron. As&iacute; me convert&iacute; en Evarista y te confieso que no me agrada mucho el nombre&rdquo;, y frunce el ce&ntilde;o porque extra&ntilde;a que la llamen Aris.


El humorismo siempre le agrad&oacute;. Desde pe&shy;que&ntilde;a ve&iacute;a a su pap&aacute; hacer chistes. &ldquo;A todo le sacaba lasca&rdquo;, me dice. De ah&iacute; viene su influencia, adem&aacute;s de que le encanta re&iacute;r. El programa para ella significa diversi&oacute;n, emplear su tiempo libre de una for&shy;ma amena, sonriendo.


Aris fue maestra por 34 a&ntilde;os, dos de profesora frente a un aula, y el resto, de directora de distintas escuelas. &ldquo;Cada vez que h&shy;a&shy;b&iacute;a un alboroto me mandaban a m&iacute; a componerlo&rdquo;. Fue lo que siempre qui&shy;so hacer, nunca pens&oacute; ser actriz.


&ldquo;Ense&ntilde;ar es lo m&iacute;o, cuando jugaba de peque&ntilde;a siempre era la maestra. Ahora la vida me puso de humorista y as&iacute; me siento feliz&rdquo;.


Las arrugas en la cara de Aris solo desprenden energ&iacute;a y lucidez. Sus manos no paran de tejer, como si la aguja y el estambre fueran un ap&eacute;ndice de su cuerpo. Es su hobby favorito, y al demostrar su destreza lo con&shy;vierte en algo m&aacute;gico.


Es presidenta del c&iacute;rculo de abuelos Para em&shy;pezar a vivir, radicado en Reina entre Gervasio y Escobar, en el municipio capitalino de Centro Ha&shy;bana, y hace ejercicios con ellos las ma&ntilde;anas, en el tiempo que su nue&shy;va profesi&oacute;n le permite.

&ldquo;Me gusta hacer de todo un poco, as&iacute; me siento &uacute;til y valiosa, aunque el cari&ntilde;o de las personas no me falta. Me gusta coger la guagua para que la gente me reconozca y me salude, eso me encanta, sobre todo los ni&ntilde;os, su inocencia me cautiva&rdquo;.

Entre las tantas an&eacute;cdotas que Aris guarda sobre su vida de humorista, una de las que recuerda con ver&shy;g&uuml;enza y cari&ntilde;o a la vez es el encuentro con un exalumno que le dijo muy serio, casi molesto: &ldquo;Pro&shy;fesora, con lo seria que usted era y ahora ense&ntilde;a el ombligo y los muslos en la televisi&oacute;n, usted ya no tiene edad para eso&rdquo;. De solo hacer el cuento se le enrojecieron las me&shy;jillas.


&ldquo;Las personas que piensen lo que quieran. Mis a&ntilde;os hasta ahora no han sido obst&aacute;culo para nada, gozo la vida minuto a minuto. Al final el tiempo pasa, y yo, no me pongo vieja&rdquo;.


