# Sadaise: La princesa que llegó a ser reina

**Fecha:** 29/07/2025

En el vibrante mundo del ballet cubano, las voces de sus artistas son esenciales para entender la evoluci&oacute;n de esta disciplina. Recientemente,&nbsp;Tribuna de La Habana&nbsp;entrevist&oacute; a varios miembros del Ballet Nacional de Cuba (BNC), que compartieron sus experiencias y perspectivas.


En estas conversaciones, los bailarines abordaron diversos temas, como la influencia de figuras emblem&aacute;ticas, sus desaf&iacute;os en el escenario, y la importancia de la ense&ntilde;anza y la transmisi&oacute;n de conocimientos a las nuevas generaciones.


En esta ocasi&oacute;n, dialogamos con&nbsp;Sadaise Arencibia, una de las figuras m&aacute;s emblem&aacute;ticas de la cultura nacional y de las m&aacute;s queridas del BNC, quien ha dejado una huella imborrable en el coraz&oacute;n de los cubanos, que con ovaciones bien merecidas la despidieron el pasado 23 de abril de 2025.


Arencibia eligi&oacute;&nbsp;Bodas de sangre, ballet inspirado en la obra hom&oacute;nima de Federico Garc&iacute;a Lorca, para decir &iexcl;hasta pronto!, consciente de que el arte no se abandona, solo se transforma.&nbsp;Su retiro no fue un adi&oacute;s, sino el inicio de un nuevo reinado, donde su trono ya no es el escenario, sino la ense&ntilde;anza, la gu&iacute;a, la permanencia.


En el ballet, como en la vida, lo m&aacute;s importante no es solo alcanzar la corona, sino serle fiel, cuidarla, transmitirla, asegurarse de que otra princesa &minus;o pr&iacute;ncipe&minus; est&eacute; listo para heredarla.


Y Sadaise lo sabe. Ella, que durante a&ntilde;os encarn&oacute;, entre otros roles, a Odette, Giselle, Kitri y Carmen con una elegancia que parec&iacute;a innata, aporta ahora desde la humildad de quien lo ha dado todo y a&uacute;n tiene m&aacute;s por entregar.


Durante la entrevista, comparti&oacute; sus pensamientos sobre esta nueva etapa de su vida en la danza.


&ldquo;Est&aacute; siendo un proceso muy importante para m&iacute; en estos momentos, en lo personal y en lo profesional&rdquo;, coment&oacute;, refiri&eacute;ndose a su transici&oacute;n de bailarina en ejercicio a maestra.&nbsp;&ldquo;Es solamente transmitir lo que he hecho y lo que me ense&ntilde;aron todos los maestros que tuve a lo largo de mi carrera&rdquo;.


Al hablar sobre su experiencia como docente, Sadaise destac&oacute; la cercan&iacute;a que siente con sus estudiantes. &ldquo;Es una experiencia muy bonita.&nbsp;Ellos son mis colegas de trabajo, con los mismos que he estado compartiendo en mis &uacute;ltimos tiempos de bailarina&rdquo;.



Quiero seguir ofreciendo el conocimiento que he adquirido a lo largo de la carrera&rdquo;, dice Sadaise Arencibia. Foto: Tomada de Tribuna de La Habana.



Su empat&iacute;a hacia los j&oacute;venes bailarines es palpable y ella misma reconoce que puede ayudarlos mejor, porque sabe lo que es sentirse cansados o presionados.


La conversaci&oacute;n tambi&eacute;n toc&oacute; el tema de su repercusi&oacute;n en el p&uacute;blico, pues ha dejado una huella imborrable en el coraz&oacute;n de los cubanos. Muchos a&uacute;n se resisten a aceptar la separaci&oacute;n art&iacute;stica de esta talentosa primera bailarina, evidenciando la conexi&oacute;n especial que ha cultivado a lo largo de su carrera.


Sadaise expres&oacute; su gratitud por la reacci&oacute;n de quienes la han visto bailar.&nbsp;&ldquo;Me ha hecho tremendamente feliz que mucha gente no haya querido aceptar de cierta manera la decisi&oacute;n que tom&eacute;&rdquo;.


Para ella, saber que su presencia en el escenario fue tan valorada es una satisfacci&oacute;n inmensa. &ldquo;Lo que no deber&iacute;a pasar nunca es que el p&uacute;blico ya no desee verte en escena&rdquo;.


Al reflexionar sobre su decisi&oacute;n de retirarse, Sadaise explic&oacute; que es un proceso personal y complejo. &ldquo;Son muchos motivos, nunca hay uno solo. Es un momento en el que cada bailar&iacute;n debe considerar su bienestar f&iacute;sico y emocional. A veces, una misma siente que lo necesita y t&uacute; misma dices: &lsquo;No, esto es lo que necesito ahora&rsquo;&rdquo;.


Su dedicaci&oacute;n a la ense&ntilde;anza es un legado que continuar&aacute;, asegurando que su pasi&oacute;n por la danza perdure en las generaciones venideras.&nbsp;&ldquo;Quiero seguir ofreciendo el conocimiento que he adquirido a lo largo de la carrera, y a quien pueda ayudar, ayudarle sinceramente&rdquo;.


Es curioso que uno podr&iacute;a cruzarse con Sadaise Arencibia en la calle y no adivinar que es una primera bailarina. Va por el mundo con esa sencillez que solo tienen los grandes, los que no necesitan alardear de su grandeza, ya que su arte habla por ellos, porque pertenece a una generaci&oacute;n donde no hab&iacute;a redes sociales, y conocer la historia de tus predecesores era una reverencia a tu compa&ntilde;&iacute;a.


Hoy, mientras nuevas estrellas se forman bajo su mirada atenta, el p&uacute;blico que alguna vez la vitore&oacute; como princesa comprende, al fin, que las verdaderas reinas nunca se van. Solo cambian de rol. Y Sadaise, con esa gracia que la caracteriza, lo demuestra cada d&iacute;a.

