# ¡Hasta siempre, Evarista! Falleció la actriz Aris Teresa, de «Vivir del cuento»

**Fecha:** 29/07/2025



La noticia cay&oacute; con la fuerza de un suspiro colectivo en la televisi&oacute;n y las calles cubanas. Aris Teresa Bruzos N&uacute;&ntilde;ez, la entra&ntilde;able Evarista que por m&aacute;s de quince a&ntilde;os nos hizo re&iacute;r y reflexionar en Vivir del&nbsp;cuento, nos ha dejado. Su partida no es solo la p&eacute;rdida de una actriz; es el adi&oacute;s a una mujer que encarn&oacute; el humor, la sabidur&iacute;a popular y la dignidad del cubano com&uacute;n con una ternura inolvidable.


Nacida en El Cobre, Santiago de Cuba, Aris Teresa fue maestra durante m&aacute;s de tres d&eacute;cadas, dedicada a la formaci&oacute;n de generaciones, una labor silenciosa que prepar&oacute; el terreno para su inesperada irrupci&oacute;n en la televisi&oacute;n. Fue a los 73 a&ntilde;os, cuando muchos ya se imaginan en el sosiego de la jubilaci&oacute;n, que esta mujer valiente se lanz&oacute; al mundo actoral, conquistando al p&uacute;blico con la frescura y picard&iacute;a de su personaje.


Evarista, su alter ego en la pantalla, era mucho m&aacute;s que una vendedora astuta y cargada de ocurrencias. Era la representaci&oacute;n de la resistencia cotidiana, de la lucha por la sobrevivencia con ingenio y sonrisa franca en tiempos dif&iacute;ciles. A trav&eacute;s de ella, Aris Teresa habl&oacute; de las dificultades del d&iacute;a a d&iacute;a, del amor a la familia y de la sabidur&iacute;a que solo dan los a&ntilde;os y las vivencia


Su actuaci&oacute;n no fue el fruto de un entrenamiento formal, sino de la autenticidad y la experiencia de vida que ella regalaba en cada escena. Esa misma autenticidad que la gente reconoc&iacute;a cuando la saludaba en las calles o le ped&iacute;a un consejo. M&aacute;s que una actriz, fue una amiga que comparti&oacute; con Cuba sus risas y sus ense&ntilde;anzas.


Hoy, mientras recordamos su voz, su risa y esa mirada c&oacute;mplice que nos hac&iacute;a sentir parte de la historia, celebramos la huella imborrable que dej&oacute; en la cultura cubana. Aris Teresa no solo interpret&oacute; a Evarista; fue Evarista, y a trav&eacute;s de ella, la esperanza y la alegr&iacute;a que necesit&aacute;bamos.


Descansa en paz, Aris Teresa. Gracias por mostrarnos que nunca es tarde para reinventarse y que el humor, la ternura y la dignidad son armas poderosas para enfrentar la vida.


